Al Ingresar al blog pude leer la frase “No estoy en el mundo para simplemente adaptarme a él, sino para transformarlo” de Paulo Freire, e inmediatamente pensé en que la autora, ya desde el inicio, expresa una postura firme y clara, transmitiendo un mensaje potente en cuanto a sus ideas. La presentación del blog me pareció adecuada, estética en cuanto a la gama de colores elegida y las imágenes seleccionadas. Las entradas estaban organizadas, ya que se puede ver en cada recuadro, los textos realizados; cada una de ellas cuenta con una imagen o ilustración que contribuye e invita a “clickear” para leer cada contenido. En definitiva, la presentación visual está muy bien pensada por la autora del blog y ordenada para la visualización de sus contenidos.
Al seleccionar la opción Edi 1 (ya que también se encuentra disponible la opción Edi 2) me encontré con 5 entradas, todas con títulos a modo de frases muy interesantes que convocan a detenerse y leer cada relato o informe publicado. Todos me parecieron interesantes, con una forma de narrar o contar las experiencias de manera amena y natural, pero sin perder la calidad en su expresión. Particularmente, me detuve en su relato “Bailando a nuestro propio ritmo” porque fue uno de los títulos más sugerente para mí.
En “Bailando a nuestro propio ritmo” me encontré con un relato que a partir de “Pedagogía del moco” de Alfredo Hoyuelos, Julieta cuenta una experiencia con un niño llamado Javi que constantemente se subía a la mesa, y que a raíz de un comentario del niño ella hace un “click” en medio de la vorágine diaria que se vive en una sala; sobre la importancia de la palabra y las acciones que tengamos con ese niñx, cómo repercute en él/ella y sus emociones, un acto rutinario como puede ser lavar sus manos, haciéndolo de manera mecánica, rápida para seguir el “ritmo” que exige la rutina de la institución o, por el contrario hacerlo explicándole con palabras que se le tomarán sus manos, para luego lavarlas con paciencia, suavidad y ternura. Me pareció acertado ese juego alegórico de las palabras “ritmo” (que surgen de la directora porque que se adaptó al funcionamiento del jardín) con el “baile” del título que alude a respetar los tiempos de cada niñx.
Para concluir, quiero destacar la expresión firme y cálida con la que Julieta realizó sus relatos, fue muy lindo leerla y conocer un poco sobre sus trabajos y sus ideas. Por más futurxs docentes reflexivos, comprometidos con la tarea y con la realidades de nuestrxs niñxs, formando seres críticos capaces de transformar un mundo mejor.