lunes, 17 de mayo de 2021

Informe sobre la conferencia con Adriana Cantero y Graciela Frigerio

 


La conferencia elegida se titula “Pandemia: Educación y desigualdades”. Como su nombre lo indica las temáticas que se abordan son la educación, la desigualdad y como esta se ensancha o visibiliza en tiempos de pandemia. Graciela Frigerio va entramando los conceptos y respondiendo a estos interrogantes que surgen por parte de Adriana Cantero, que son como ella misma expresa, el de todxs lxs educadores o este caso, a quienes nos interesa tomar ese rol; sobre cómo construir entre todxs una escuela mejor, “una educación que humaniza”, cómo achicar esa brecha tan dolorosa de la desigualdad.

El principal aporte de este conversatorio es que me ayuda a continuar reflexionando sobre nuestro rol y cómo ser posibles artífices de esta nueva escuela. Coincido con las palabras de Adriana Cantero y Graciela Frigerio, cuando sostienen que lo que venga después de esta pandemia, y pasa actualmente, se deberá sostener principalmente desde las relaciones y los vínculos, tal vez poniendo en pausa algunos aspectos que hasta previo a la pandemia creíamos importantes, y en cambio, priorizando otros que creíamos menos importantes. Que la distancia no implique ausencia sino un “aquí estoy” pero a su vez recuperando el sentido de lo escolar.

Otro punto que me resultó interesante es el rol de lo político, que está latente a lo largo de todo el conversatorio, desde la profesión, la práctica educativa y también desde el Estado, que con su presencia puede contribuir a la igualdad y que la educación sea democrática, de calidad de manera concreta para todxs.

Considero que este tipo de conversatorios, que nos impulsan a repensar nuestro quehacer, a revisar desde dónde estamos y a dónde queremos llegar; son valiosos para nuestra formación e incluso después, cuando ya estemos oficialmente recibidxs, porque creo que unx debe estar continuamente aprendiendo si quiere dedicarse a la enseñanza de otrxs. Opino al igual que las autoras que la educación viene a cuestionar la meritocracia o “el azar” como lo expresa Graciela Frigerio, será un gran desafío y que estará en manos de lxs educadores, al menos en parte, el de reinventarnos, ir transitando con las marcas que nos dejará este tiempo de pandemia, pero partiendo desde lo que estaba pendiente y hoy tal vez podamos acercarnos de un modo distinto “haciéndonos presentes” aún en la lejanía.

Informe sobre el Museo Nacional del Hombre

 


Este material nos cuenta sobre el Museo Nacional del Hombre que pertenece al Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (
INAPL) ubicado en CABA, en el Barrio de Belgrano. Nos explica de manera muy breve la organización que incluye 2 ejes principales: cronológico y geográfico. Dentro de cada eje se podrán conocer variedad de elementos que muestran los aspectos ceremoniales, de ocio, para la obtención de recursos económicos, etc.

Además incluye una introducción a la temática sobre los pueblos originarios y su conquista, en clave a lo que se podrá observar en la exposición permanente “pueblos originarios, pasado y presente”. El Museo también brinda talleres adaptados para cada nivel.

Elegí este material, debido a que tuve la oportunidad de conocerlo en el marco de una salida didáctica para la asignatura de Cs Sociales durante mi trayectoria por el profesorado. Este sitio me pareció de un gran valor para llevar a cabo propuestas de esta área que aborden la temática de los pueblos originarios. Más aún, abordarlo desde una mirada rica, no estereotipada, que permite el contacto con objetos culturales que posibilitan una lectura que no pierde su complejidad y aún así contempla el aspecto didáctico, fundamental para sostener la propuesta, siempre desde la mirada atenta por parte del/la docente.

El material además de brindar información sobre el sitio, ofrece información, a modo de adentrarnos en el tema y explorar más adecuadamente la exposición, que permite repensar el tema de la conquista a los pueblos originarios, de reflexionar lo que realmente significó para estas comunidades, violencia, muerte, sometimiento, etc. Esto me resulta fundamental para tener en cuenta como docentes al momento de planificar las propuestas, reconsiderar cómo se presentará este contenido, teniendo en cuenta la edad de lxs pequeñxs; pero presentando un recorte que contenga la complejidad de su contexto, y no por tratarse de un “recorte” se lo simplifique, es decir se lo aborde como “un descubrimiento” reduciéndolo solo a este aspecto. 

En conclusión, considero que este material proporciona información sobre el Museo, y este resulta de gran utilidad para lxs docentes porque nos posibilita diseñar una propuesta de enseñanza más variada y potente; sino que también resulta importante revisar el enfoque dado a esta temática, es decir, pensar considerando el contexto social y político que subyace en la realidad de estos pueblos, no sólo en el pasado sino también en el presente.



miércoles, 21 de abril de 2021

Entre lo dulce y lo amargo: Mi autobiografía escolar

 Al pensar en mi autobiografía escolar surgieron varias sensaciones y vivencias, mezcla de momentos gratos y otros no tanto, cómo todo…y darme cuenta de lo importante que es este tramo en nuestra vida, de cuántos años, tal vez los más cruciales en la vida de unx sujetx atraviesa la escuela. Comencé asistir a ella a mis 4 cuatro años en la “Sala naranja” y la maestra se llamaba Adriana. Recuerdo que mi mamá me contaba que “gritaba mucho”. Sin embargo yo no la recuerdo así. Al año siguiente estuve en la “Sala celeste”, allí conocí a Vicky, con ella tengo recuerdos un poco más claros. Los momentos que viví en aquella sala junto a ella me despiertan mucha ternura y emoción. Recuerdo cuando nos llevaba al patio o nos desplazábamos fuera de la sala, hacíamos un tren y Vicky cantaba: “pasear en tren es de lo mejor se tira el cordel…” adoraba esa canción.

Luego llegó el 1° grado y conocí a Raquel, recuerdo que la quería mucho y fue con ella que me empecé a dar cuenta que me gustaba la docencia. Cuando me preguntaban que quería ser cuando fuera grande yo respondía: “Quiero ser maestra de 1° grado como Raquel”.

Pasaron los años y también pasaron las maestras. Fui creciendo y me fui volviendo más tímida, la vida en casa fue cambiando y por momentos esa realidad fue dura y triste para mí, la escuela era mí refugio para aliviar mis preocupaciones. Así llegué a 4° grado y me encontré con una maestra a la que le tenía miedo. Se llamaba Lidia y con ella, vivía momentos en los que me sentía incómoda, avergonzada. Hubo una mañana en que estaba sentada en mi banco haciendo la tarea, sentí un ruido fuerte y se me escapó un “¡ay!” a lo que Lidia respondió “que no me hiciera la tonta”. Sentí mucha vergüenza frente a toda la clase. Me sentía intimidada por Lidia. Esto causó que me levantara en clase lo menos posible para preguntar o corregir mis tareas, lo cual hacía que Lidia se enojara porque tenía que corregirme muchas hojas de la carpeta que se habían acumulado.

Al año siguiente pasé a 5° grado y conocí a Valeria. De ella tengo los mejores recuerdos, la admiraba, me encantaba su manera de enseñar. Hablaba mucho con ella y le conté que quería ser maestra, siempre le pedía que me hablara sobre la carrera. Valeria también era profesora de Nivel Inicial, ella era una referente para mí en ese momento. Una vez durante una de sus clases, ella estaba hablando sobre los sustantivos, de repente paró, y nos dijo que era importante saber sobre los sustantivos pero aún más importante era pensar por nosotros mismos, nos explicó la importancia de la autonomía y dijo que en algunas ocasiones en la vida, algunas personas seguramente prefieran que no pensemos por nuestra cuenta. Recuerdo escucharla muy atentamente, y aún hoy esa experiencia me guía, es para mí un punto clave a tener en cuenta tanto en mi vida personal como profesional.

Hoy, muchos años después y al escribir estas ideas, pienso en todas estas maestras que pasaron durante mi etapa escolar y me pregunto: “¿Qué me dejaron?”. Creo que me mostraron una profesión hermosa, poderosa, trabajaron para que pueda pensar por mí misma, ser libre y una mejor persona. Algunas otras me mostraron, la docente que no quiero ser. En definitiva, esto me deja claro que docente sí quiero ser: Una que aprende y mejora cada día y, sobre todo que espera dejar huellas significativas, pero en un amoroso sentido en sus futurxs alumnxs.

Jennifer.


sábado, 17 de abril de 2021

"La caja"

 


Con respecto a este video puedo observar que hay un personaje que está resignado a la realidad que viven, en este caso la caja, y otro personaje que por el contrario se muestra incómodo y lo manifiesta preguntando “¿por qué?”. Aunque durante un momento intenta adaptarse a estar en la caja, no lo logra y la golpea generando un agujero en ella. Ambos se asustan, el personaje que siempre se mostró resignado le pide al otro que se aleje y le dice que juntos lo solucionaran. 

Yo pienso que esta situación puede corresponderse con varias situaciones en diferentes ámbitos, pero creo que en esencia, podría relacionarla con los cambios sociales. Creo necesario que haya personas como aquel personaje que no se conforma con la única realidad que vive y puede cuestionar o cuestionarse sobre ella, así cómo también personas que representan el segundo personaje, que puede mostrarse cómodo o conforme en un principio, sintiendo miedo a lo desconocido, pero que con el tiempo pueda observar lo positivo que pueden tener los cambios.

Jennifer.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Análisis del blog de Julieta Forgue

Al Ingresar al blog pude leer la frase “No estoy en el mundo para simplemente adaptarme a él, sino para transformarlo” de Paulo Freire, e inmediatamente pensé en que la autora, ya desde el inicio, expresa una postura firme y clara, transmitiendo un mensaje potente en cuanto a sus ideas. La presentación del blog me pareció adecuada, estética en cuanto a la gama de colores elegida y las imágenes seleccionadas. Las entradas estaban organizadas, ya que se puede ver en cada recuadro, los textos realizados; cada una de ellas cuenta con una imagen o ilustración que contribuye e invita a “clickear” para leer cada contenido. En definitiva, la presentación visual está muy bien pensada por la autora del blog y ordenada para la visualización de sus contenidos.

Al seleccionar la opción Edi 1 (ya que también se encuentra disponible la opción Edi 2) me encontré con 5 entradas, todas con títulos a modo de frases muy interesantes que convocan a detenerse y leer cada relato o informe publicado. Todos me parecieron interesantes, con una forma de narrar o contar las experiencias de manera amena y natural, pero sin perder la calidad en su expresión. Particularmente, me detuve en su relato “Bailando a nuestro propio ritmo” porque fue uno de los títulos más sugerente para mí.

En “Bailando a nuestro propio ritmo” me encontré con un relato que a partir de “Pedagogía del moco” de Alfredo Hoyuelos, Julieta cuenta una experiencia con un niño llamado Javi que constantemente se subía a la mesa, y que a raíz de un comentario del niño ella hace un “click” en medio de la vorágine diaria que se vive en una sala; sobre la importancia de la palabra y las acciones que tengamos con ese niñx, cómo repercute en él/ella y sus emociones, un acto rutinario como puede ser lavar sus manos, haciéndolo de manera mecánica, rápida para seguir el “ritmo” que exige la rutina de la institución o, por el contrario hacerlo explicándole con palabras que se le tomarán sus manos, para luego lavarlas con paciencia, suavidad y ternura. Me pareció acertado ese juego alegórico de las palabras “ritmo” (que surgen de la directora porque que se adaptó al funcionamiento del jardín) con el “baile” del título que alude a respetar los tiempos de cada niñx.

Para concluir, quiero destacar la expresión firme y cálida con la que Julieta realizó sus relatos, fue muy lindo leerla y conocer un poco sobre sus trabajos y sus ideas. Por más futurxs docentes reflexivos, comprometidos con la tarea y con la realidades de nuestrxs niñxs, formando seres críticos capaces de transformar un mundo mejor.


viernes, 30 de octubre de 2020

Grandes seres chiquitxs

 

"La educación es un acto de amor, por tanto, un acto de valor." (Paulo Freire)

Durante mis días en un Jardín, en el marco de mis ayudantías en el Taller 2, una mañana estaba charlando con la docente a cargo de la sala y le comenté que debía registrar algunas actividades puntuales que estuvieran integradas en unidades o proyectos para que en lo posible me avisara previamente y yo pudiera hacer mi registro. Ella me respondió que una actividad como esa podía ser una que ya habían realizado pero que no haría otras porque, y acentuando esta idea me expresó, que como yo estaba viendo eran muy chiquitxs, “tenían 3 años” y que no podía darles actividades complicadas.

Cuando escuché estas palabras no coincidí absolutamente nada con ella porque creí que no tenía sentido, recuerdo en ese momento pensar que era terrible no hacer nada o muy poco por lxs niñxs en cuanto a generar situaciones de enseñanza, ¿qué diferencia había entre quedarse en casa o cualquier otro lugar, y venir al jardín si se transitaba del modo que proponía la docente? O ¿en qué se diferenciaba que estuviera cualquier persona allí a cargo ó que unx docente como profesional, que se prepara y especializa en la enseñanza y aprendizaje en esta etapa de lxs niñxs estuviera a cargo? Esto se contradecía con todo lo que venía aprendiendo en mi formación como futura docente. Incluso con mi idea política sobre la educación y como ella es una herramienta transformadora en cualquier ámbito, solo que en aquel momento no podía sostenerlo con la claridad que puedo hacerlo ahora.

Esto hoy me lleva a reflexionar sobre qué mirada sostenía esa docente sobre aquellxs niñxs, qué concepto de infancia estaba configurándose allí, qué ideas hasta del marco político se suscitan a través de las acciones y no acciones que presentaba la docente, qué supuestos se estaban generando en ese espacio que era su sala. Puedo deducir que la concepción de niñxs que por ser pequeñxs no eran capaces de comprender cuestiones más “complejas”. Una visión de unx niñx pasivx, que solo puede hacer o entender situaciones simples. Sin embargo unx docente está allí para ensanchar puentes hacia universos culturales significativos, para presentar desafíos, allí radica la riqueza de nuestro rol y nuestra formación.

Una vez un profesor nos explicó que toda acción es política, aún cuando decimos “no, yo soy apoliticx” se está manifestando una idea, una representación, un modo de pensar sobre la sociedad que se espera. Incluso esa docente omitiendo o limitando actividades está expresando una decisión política, porque la educación es una acción política. La educación nunca es neutral, nuestras acciones, decisiones y gestos traslucen el posicionamiento que tenemos frente a ese niñx, ese sujetx pleno de derechos.

María Victoria Peralta dice que una buena educación inicial es, en entre otros aspectos, aquella que entiende a lxs niñxs como “seres potentes y protagonistas”; debemos creer en niñxs capaces de poder aprender, comprender, elegir, crear y transformar, porque un niñx esencialmente lo que toca, vive, experimenta; lo transforma de un modo que desde la mirada adulta puede ser muy simple pero a veces de tan simple a nosotrxs se nos vuelve compleja porque la miramos desde nuestra visión adultocéntrica. Como expresa dicha especialista, lxs niñxs son seres curiosxs, creativxs, que en muchas ocasiones desde nuestra visión como adultxs, les acercamos un único objeto, cuando unx niñx es capaz de mirar y elegir entre varios y por las razones más “raras” según nuestra creencia, pero que aún así esperamos que sean sujetos críticos capaces de elegir.

Cuánto para revisar y pensar sobre nuestro rol, y que desafiante resulta pensarnos, modificar nuestros posicionamientos como docentes, como profesionales que parten desde infancias, potentes, creadoras, libres, diversas, capaces de transformar el mundo. Y cómo accionar de manera coherente con lo que nos proponemos. Será un trabajo minucioso, día a día, pero que sin dudas será el más gratificante, el que configure a lxs niñxs como sujetxs de derechos, el que les permita construir y construirse de manera integral y que posibilite, tal vez, entre todxs  formar un mundo mejor.

Jennifer.

viernes, 16 de octubre de 2020

Informe grupal sobre los Jardines Comunitarios Populares:

                                      “Nos educamos en comunidad” 

(Jardines Comunitarios Populares, Movimiento Popular La Dignidad)

 

El Movimiento Popular La Dignidad (MPLD) trata de un proyecto político, pedagógico, popular, comunitario, de organización y lucha cuyo objetivo es transformar todas las relaciones de opresión y explotación construyendo poder popular. Es un movimiento anticapitalista, antipatriarcal, antimperial y anticolonialista, y fundamentalmente, socialista, que toma a la educación popular como un eje de construcción en todos los ámbitos, ya que es en sí una práctica transformadora y fundamental para la revolución. 

Sostienen que la educación es por definición una construcción política, no es neutral en ningún ámbito donde se desarrolle. Por esta razón el pueblo organizado es capaz de definir políticas educativas públicas y populares a partir de las cuales generar su propio proceso educativo, constituyéndose así la educación popular. La intencionalidad pedagógica es un aspecto clave para asumir este posicionamiento, transformándola en práctica y acción educativa, entendiendo esto como una acción política que conlleva una relación entre la mirada sobre el mundo y como accionamos sobre él.

    Se denominan Jardines Comunitarios Populares ya que se identifican en función a la perspectiva política, pedagógica e ideológica, buscando deconstruir la amplitud de denominaciones existentes (salas cunas, guarderías, jardines infantiles, jardines maternales, kinder, etc) las cuales responden a tradiciones y necesidades diversas de las comunidades con espacios que se remiten sólo al cuidado y a la asistencia, como también centrando la responsabilidad del cuidado y educación solamente en la mujer, madre, ama de casa, reproduciendo la lógica patriarcal. 

Se crean a partir del año 2003 como propuesta pedagógico-política que busca prefigurar una educación diferente en los barrios y potenciar el tejido comunitario a partir de la participación popular. Sus objetivos principales son el estímulo del desarrollo motor autónomo de bebés y niñxs, problematizar la visión hegemónica que se tiene de la infancia, fomentar la circulación y apropiación del espacio por parte de ellxs, de manera tal que se garantice la construcción de la confianza y el ejercicio pleno de su libertad, sin descuidar la dimensión estética, ética y política que allí se pone en juego. 

Su dinámica de funcionamiento se basa en la construcción de la propuesta junto a las familias y el barrio, la toma de decisiones a través de asambleas, el trabajo en parejas pedagógicas a nivel cotidiano y en conjunto con lxs compañerxs educadorxs que se han formado dentro de la organización. Estos espacios colectivos de encuentro son: Las asambleas, los intercambios cotidianos, las reuniones con las familias por sala, los momentos de reflexión de educadorxs, la participación de quienes lo elijan en otras instancias de construcción del MPLD, las acciones directas y de lucha en la calle. Las asambleas son tomadas como espacio de construcción colectiva que forma parte de una educación en comunidad hacia la escucha, el intercambio, la toma de decisiones, el respeto y la solidaridad. Estas prácticas significan una modificación en la estructura del poder.

Cuando se piensa en las infancias como construcción social, se comprende que no existe una única forma de interpretación de la misma, ya que lxs niñxs son sujetxs únicxs, y existen múltiples formas de transcurrir dicha infancia, y de ser niñx. Se piensa en las infancias como constructoras de conocimiento, de identidad, de cultura, buscando romper ese rol reproductor de las relaciones dominantes asignado a lxs niñxs. Ellxs son personas autónomas, libres de ser, de elegir, de decir, de pensar, de sentir, de moverse, de expresarse, de crearse, etc. 

Un criterio pedagógico importante de la propuesta es la Libre circulación o circulación flexible, que parte de la autonomía y la capacidad de elección de lxs niñxs, presentando propuestas simultáneas que brindan diversas posibilidades  en diferentes zonas del jardín, salas, patios, pasillos o en un mismo espacio. En algunos casos a puertas abiertas que invitan a la circulación. La “libre circulación” no se refiere sólo a un aspecto físico sino a un modo que contempla la vivencia construida en un espacio que puede ser recorrido, conocido, abarcado, volviéndose así propio, amable y abierto.

Lxs educadores no intervienen de manera invasiva ni directa, las acciones de lxs niñxs no son “estimuladas” ni “facilitadas” por lxs adultxs ni por otros artefactos que condicionen movimientos o posturas. Se ofrece un entorno enriquecido, apropiado, protegido, no estereotipado, ni infantilizado, que respete el ritmo de cada niñx. En ese aspecto se piensa la estética de los espacios, la organización de los materiales, el rol de lxs educadores, inspirándose en la experiencia de la pedagogía de las escuelas para la infancia y de los nidos de Reggio Emilia, donde el espacio y la estética son elementos educativos relevantes.

Bajo la premisa “todos sabemos algo, todos ignoramos algo. Por eso aprendemos siempre” se lleva adelante un trabajo en parejas pedagógicas porque consideran que las propuestas pedagógicas y las miradas sobre lxs niñxs no deben quedar reducidas a una única mirada individual. En este camino de construcción colectiva comenzaron a formar parte de los equipos de trabajo de los jardines, los compañerxs del MPLD los cuales algunxs de ellxs formaban parte de la comunidad y otrxs habían transitado los jardines como familias. Lxs compañerxs educadorxs traen consigo saberes, conocimientos y formas, que por vivir en el barrio donde se crean los jardines, les posibilitan la construcción de vínculos de mayor cercanía y confianza con lxs niñxs y sus familias. 

Se apunta a educadores que:

  • Brinden oportunidades, propongan y acompañen, con disponibilidad para la escucha, que respeten los tiempos y elecciones de lxs niñxs.
  • No utilicen advertencias para educar, que no reproduzcan autoritarismos ni imperativos.
  • No canten para callar, para sentarse, para quedarse quietos, para esperar, para hacer, para trasladarse grupalmente y por lo tanto estén dispuestos a combatir todo mecanismo de control y homogeneización. 
  • Que no hagan por lxs niñxs, que creen posibilidades para que ellxs hagan por sí mismxs. Que no hablen por ellxs y habiliten la palabra, la posibilidad de expresión de sus deseos, sus enojos, sus gustos.
  • Que anticipen sus acciones para no invadir ni violentar, dando posibilidad de elegir sin predecir las acciones de lxs niños.

Los Jardines Comunitarios Populares constan de los siguientes espacios:

  • El jardín de Teresa: es el primer espacio que surge a partir de una necesidad concreta en el barrio de Villa Crespo de un grupo de compañeras del movimiento La Dignidad, en el año 2003 en pleno contexto de crisis económica.
  • El globo rojo: inicia su construcción dos años después en el barrio de Soldati como parte de un proceso de consolidación del Movimiento y  profundización del proyecto político pedagógico con la participación activa de la comunidad.
  • El jardín de Barracas: Surge en la misma etapa como una instancia de crecimiento y multiplicación de la experiencia.
  • Luces en el Bajo: ubicado en el barrio Rivadavia del Bajo Flores, y su creación responde a un afianzamiento de la política y el crecimiento territorial en el barrio.
  • Jardín Sacha (árbol en quechua): ubicado en la Villa 20 de Lugano impulsado por compañerxs del MPLD.

 

Para concluir y a partir de los materiales vistos, nos resultó valioso conocer la existencia y conformación de estos espacios, sobre todo destacando el trabajo en red realizado con mucho compromiso junto a la comunidad y las familias, valorando el trabajo en equipo y esta idea de construcción de conocimiento colectivo que también pudo plasmarse en el conversatorio con lxs educadores. Consideramos importante reconstruir las miradas y representaciones hacia lxs niñxs, la concepción de infancia diversa, capaz de elegir, y las distintas maneras de ser niñx como plantea Waldman, para poder permitirnos pensarnos como educadores. Consideramos que esta experiencia sirve para nutrirnos y pensarnos como futuras docentes, y en lo positivo de rescatar estas concepciones para llevarlas a nuestra tarea, siempre teniendo en cuenta la riqueza y características del lugar en que estemos, como tanto intenta recuperar este tipo de organizaciones comunitarias y populares. Hay desafíos que nos motorizan y nos hacen pensar. ¡La educación nos mueve!.

 

Información extraída de las siguientes fuentes:

  • “Jardines Comunitarios Populares- Movimiento Popular La Dignidad. Prefigurando un proyecto político popular, comunitario y transformador de las relaciones sociales”.
  • Video “Jardines Comunitarios Populares: Educando para la libertad” (link https://www.youtube.com/watch?v=IFgjnIehNKI&t=37s) de En Movimiento TV.

 

Informe realizado por Jennifer Báez, Eliana Zeniquel y María Clara Manelli.