viernes, 30 de octubre de 2020

Grandes seres chiquitxs

 

"La educación es un acto de amor, por tanto, un acto de valor." (Paulo Freire)

Durante mis días en un Jardín, en el marco de mis ayudantías en el Taller 2, una mañana estaba charlando con la docente a cargo de la sala y le comenté que debía registrar algunas actividades puntuales que estuvieran integradas en unidades o proyectos para que en lo posible me avisara previamente y yo pudiera hacer mi registro. Ella me respondió que una actividad como esa podía ser una que ya habían realizado pero que no haría otras porque, y acentuando esta idea me expresó, que como yo estaba viendo eran muy chiquitxs, “tenían 3 años” y que no podía darles actividades complicadas.

Cuando escuché estas palabras no coincidí absolutamente nada con ella porque creí que no tenía sentido, recuerdo en ese momento pensar que era terrible no hacer nada o muy poco por lxs niñxs en cuanto a generar situaciones de enseñanza, ¿qué diferencia había entre quedarse en casa o cualquier otro lugar, y venir al jardín si se transitaba del modo que proponía la docente? O ¿en qué se diferenciaba que estuviera cualquier persona allí a cargo ó que unx docente como profesional, que se prepara y especializa en la enseñanza y aprendizaje en esta etapa de lxs niñxs estuviera a cargo? Esto se contradecía con todo lo que venía aprendiendo en mi formación como futura docente. Incluso con mi idea política sobre la educación y como ella es una herramienta transformadora en cualquier ámbito, solo que en aquel momento no podía sostenerlo con la claridad que puedo hacerlo ahora.

Esto hoy me lleva a reflexionar sobre qué mirada sostenía esa docente sobre aquellxs niñxs, qué concepto de infancia estaba configurándose allí, qué ideas hasta del marco político se suscitan a través de las acciones y no acciones que presentaba la docente, qué supuestos se estaban generando en ese espacio que era su sala. Puedo deducir que la concepción de niñxs que por ser pequeñxs no eran capaces de comprender cuestiones más “complejas”. Una visión de unx niñx pasivx, que solo puede hacer o entender situaciones simples. Sin embargo unx docente está allí para ensanchar puentes hacia universos culturales significativos, para presentar desafíos, allí radica la riqueza de nuestro rol y nuestra formación.

Una vez un profesor nos explicó que toda acción es política, aún cuando decimos “no, yo soy apoliticx” se está manifestando una idea, una representación, un modo de pensar sobre la sociedad que se espera. Incluso esa docente omitiendo o limitando actividades está expresando una decisión política, porque la educación es una acción política. La educación nunca es neutral, nuestras acciones, decisiones y gestos traslucen el posicionamiento que tenemos frente a ese niñx, ese sujetx pleno de derechos.

María Victoria Peralta dice que una buena educación inicial es, en entre otros aspectos, aquella que entiende a lxs niñxs como “seres potentes y protagonistas”; debemos creer en niñxs capaces de poder aprender, comprender, elegir, crear y transformar, porque un niñx esencialmente lo que toca, vive, experimenta; lo transforma de un modo que desde la mirada adulta puede ser muy simple pero a veces de tan simple a nosotrxs se nos vuelve compleja porque la miramos desde nuestra visión adultocéntrica. Como expresa dicha especialista, lxs niñxs son seres curiosxs, creativxs, que en muchas ocasiones desde nuestra visión como adultxs, les acercamos un único objeto, cuando unx niñx es capaz de mirar y elegir entre varios y por las razones más “raras” según nuestra creencia, pero que aún así esperamos que sean sujetos críticos capaces de elegir.

Cuánto para revisar y pensar sobre nuestro rol, y que desafiante resulta pensarnos, modificar nuestros posicionamientos como docentes, como profesionales que parten desde infancias, potentes, creadoras, libres, diversas, capaces de transformar el mundo. Y cómo accionar de manera coherente con lo que nos proponemos. Será un trabajo minucioso, día a día, pero que sin dudas será el más gratificante, el que configure a lxs niñxs como sujetxs de derechos, el que les permita construir y construirse de manera integral y que posibilite, tal vez, entre todxs  formar un mundo mejor.

Jennifer.

2 comentarios:

  1. Muy buen relato Jennifer! Elegiste un momento de una experiencia para alzar tu voz, expresar tu posicionamiento respecto de las niñeces protagonistas y sujetes de derechos. Felicitaciones!
    Como nos transmitía en un relato Santos Guerra, la sobreprotección es tan dañina como el abandono, si es que la docente los "protegía" por ser tan "chiquitos". La subestimación relacionada con bajas expectativas por parte de les educadores, también repercuten negativamente en el aprendizaje de les niñes.
    Gracias! Cariños, Mariana

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  2. Muy bien la frase de Freire que agregaste, Jennifer!

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