La conferencia elegida se titula “Pandemia: Educación y desigualdades”. Como su nombre lo indica las temáticas que se abordan son la educación, la desigualdad y como esta se ensancha o visibiliza en tiempos de pandemia. Graciela Frigerio va entramando los conceptos y respondiendo a estos interrogantes que surgen por parte de Adriana Cantero, que son como ella misma expresa, el de todxs lxs educadores o este caso, a quienes nos interesa tomar ese rol; sobre cómo construir entre todxs una escuela mejor, “una educación que humaniza”, cómo achicar esa brecha tan dolorosa de la desigualdad.
El principal aporte de este conversatorio es que me ayuda a continuar reflexionando sobre nuestro rol y cómo ser posibles artífices de esta nueva escuela. Coincido con las palabras de Adriana Cantero y Graciela Frigerio, cuando sostienen que lo que venga después de esta pandemia, y pasa actualmente, se deberá sostener principalmente desde las relaciones y los vínculos, tal vez poniendo en pausa algunos aspectos que hasta previo a la pandemia creíamos importantes, y en cambio, priorizando otros que creíamos menos importantes. Que la distancia no implique ausencia sino un “aquí estoy” pero a su vez recuperando el sentido de lo escolar.
Otro punto que me resultó interesante es el rol de lo político, que está latente a lo largo de todo el conversatorio, desde la profesión, la práctica educativa y también desde el Estado, que con su presencia puede contribuir a la igualdad y que la educación sea democrática, de calidad de manera concreta para todxs.
Considero que este tipo de conversatorios, que nos impulsan a repensar nuestro quehacer, a revisar desde dónde estamos y a dónde queremos llegar; son valiosos para nuestra formación e incluso después, cuando ya estemos oficialmente recibidxs, porque creo que unx debe estar continuamente aprendiendo si quiere dedicarse a la enseñanza de otrxs. Opino al igual que las autoras que la educación viene a cuestionar la meritocracia o “el azar” como lo expresa Graciela Frigerio, será un gran desafío y que estará en manos de lxs educadores, al menos en parte, el de reinventarnos, ir transitando con las marcas que nos dejará este tiempo de pandemia, pero partiendo desde lo que estaba pendiente y hoy tal vez podamos acercarnos de un modo distinto “haciéndonos presentes” aún en la lejanía.